Lavanda News

Buscar
  • Lavanda

No tienes que jugar con tus hijos

Actualizado: 3 de ago de 2018

Una cosa menos para tu carga mental, también es bueno que tus hijos aprendan a jugar solos.


Tengo una niña de 2 años y honestamente no me gusta jugar con ella. A veces me hace sentarme en la alfombra y me comienza a dar sus cacharros, diciéndome que es un helado o un té o una fruta. La verdad es que mi culpabilidad de madre me hace estar allí con ella sentada, cuando en realidad no me apetece. Siento que estoy dejando de hacer “mis cosas" como terminar esa pieza de joyería, que me está quedando tan bien.


No sabéis qué alivio sentí la primera vez que escuché que los adultos no teníamos por qué jugar con los niños. Porque nosotros al fin y al cabo, “no jugamos” sino “hacemos que jugamos”. Mientras que ellos realmente juegan, nuestra intervención forzada no hace más que darles directrices, que terminan mellando su creatividad y su iniciativa.


No se trata de que si mi hija me sirve un zumo o una pócima imaginaria, la ignore y le corte el espíritu, pero lo que hago es atenderle, y mirándola a los ojos le pregunto lo que es. Ella me dice cuáles son sus expectativas y si quiere, me lo bebo, puede que le haga algún comentario y sigo a lo mío.


Esta visión tiene que ver con las teorías de la Emmi Pikler, una mujer fantástica quien creó un sistema educativo basado en una actitud no intervencionista del adulto que, en definitiva, ayuda a promover el desarrollo autónomo de nuestros hijos. ¡Por favor!…¿no es lo que queremos todas?


De esta manera nuestro papel como cuidadores se limita a poner los recursos y las posibilidades para que ellos tengan iniciativas y jueguen de forma independiente. Es decir, dejar los juguetes a su alcance o fomentar el juego al aire libre.


Incluso voy más allá, no dejes de hacer “tus cosas”, porque he comprobado que cuando estamos delante de ellos haciendo alguna actividad manual que nosotros disfrutamos, ellos sienten esa energía y respetan lo que hacemos. El otro día me puse a trabajar con mi hobbie que es la joyería, ella vino, dio un vistazo a lo que hacía, le presté algunas piedras que no estaba usando y estuvo entretenida jugando con eso, mientras yo estaba en mi faena. Créanme fue una tarde deliciosa, cada uno en casa haciendo lo que le gusta y disfrutando juntos pero no revueltos.


50 vistas
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now